Gustavo Ortiz y Carolina Bergallo, secretaria administrativa de la Secretaría de Investigación y Vinculación Tecnológica.


Gustavo Ortiz es, desde marzo, el nuevo secretario de Investigación y Vinculación Tecnológica. Es licenciado en Filosofía por la Universidad Nacional de Córdoba e hizo su doctorado en Filosofía por la Universidad del Salvador. En Alemania realizó un posgrado en Ciencias Sociales, estudios que continuó en Bariloche con una Maestría. Desde 1980 a 2011, fue docente en la Universidad de Río Cuarto y desde 1988 ejerce esta tarea en la Universidad Católica de Córdoba. Es investigador en el Centro de Estudios Avanzados (CEA) y en el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) desde 1986. En sus estudios se dedica al problema de la modernidad y la ilustración en América latina.

—Como investigador, ¿a qué se dedica?
—La pregunta que me formulo es si la modernidad –que fue un fenómeno que hasta ahora se pensó que se había dado sólo en Europa y Estados Unidos– hizo también pie firme en América latina. En los últimos tiempos, me he concentrado en el tema de la modernidad e ilustración a propósito del Bicentenario de la Revolución de Mayo, tal como fueron receptados por el primer gobierno patrio. Lo último que escribí tiene que ver con Deán Funes, pero desde una perspectiva filosófica: el problema de la legitimación del poder.

—¿Cuál es la orientación que le dará a esta Secretaría?
—La Secretaría de Investigación abarca también las actividades de vinculación tecnológica que se vienen desarrollando con proyectos interesantes. Ahora y para el futuro, esta será una pro secretaría a cargo de Marcelo Rosmini.
La Universidad también tiene el propósito de llegar a un acercamiento con el Conicet. Las universidades nacionales tienen este contacto y para la UCC puede ser beneficioso. El Conicet maneja ciertos estándares o criterios que pueden significar un progreso en la producción científica y tecnológica de nuestra gente, que trabaja con una gran voluntad y con muy bajos recursos. La investigación es una tarea lenta y costosa, y hay que reconocer que la UCC hace un uso realmente racional de sus recursos. Podríamos tener radicados aquí investigadores rentados por el Conicet. Integrados a proyectos existentes o propios que se adecuen a los objetivos de la Universidad.

—¿Cómo ve la investigación en la UCC?
—En este momento, en la UCC hay equipos que trabajan más en relación con las cátedras y entonces ven la investigación como una proyección, y otros que presentan temas más independientes. En cualquiera de los casos, tiene que notarse el impacto que pueda tener la investigación en la sociedad y parte de eso tiene que ver con la formación de los alumnos. Se prioriza el carácter interdisciplinar de los proyectos, que integren a estudiantes y que tengan un impacto social. No es fácil articular estas instancias, pero es posible.

—¿Habrá alguna innovación?
—Pensamos introducir el sistema de gestión y evaluación (SIGEVA), un instrumento informático que ha ideado el Conicet para el manejo de la ciencia en Argentina, en el que están incorporadas las universidades nacionales y alguna privada. Permitiría uniformizar criterios y que ingresáramos en el mundo científico argentino. Está la posibilidad de obtener un reconocimiento por parte del Conicet para algunas áreas como unidades ejecutoras y asociadas. En general, se trata de grupos de científicos reconocidos por su producción; y en el caso de las unidades ejecutoras, hay además un fuerte apoyo económico. Aquí tenemos muchos proyectos importantes y de mucho impacto para la sociedad. Nos interesa conversar también con los alumnos de los últimos cursos porque el Conicet ofrece becas que son bien importantes para poder hacer un doctorado, lo que normalmente sin la beca se hace muy complicado. La intensión es asesorar a los chicos para que se presenten a la convocatoria.

—¿Investigación básica o aplicada?
—Creo que todo conocimiento tiene una fuerte orientación realizativa. Un conocimiento es tal si sirve para transformar algo. Algunos impactan más claramente y otros no tanto, pero hay investigaciones básicas que se incorporan a nuestra percepción del mundo y repercuten de una manera indirecta en nuestras vidas. Ningún conocimiento es inocente. Todos repercuten en nuestros proyectos de vida y en nuestra realidad y orientan nuestras acciones.

—¿Cómo piensan comunicar la ciencia que producen?
—Generalmente, los científicos escribimos en revistas especializadas o libros a los cuales acceden quienes manejan un lenguaje técnico específico. Pero también la idea es impulsar que haya un nivel de difusión más masivo para que publiquen en diarios o revistas. Para la Universidad pensamos en Noticias UCC y Alumni UCC. También a través de la Educc planeamos difundir temáticas para las cátedras.

Contacto:
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E-mail: sipsec@uccor.edu.ar.